Piensan producir una línea completa de alimentos, especialmente dulces, para los que padecen esa enfermedad. El proyecto está en sus comienzos y los alumnos tienen gran entusiasmo en poder llevarlo a cabo


Como todos los años, los alumnos de sexto, de la Escuela de Educación Técnica, deben presentar un proyecto para fin de año, de acuerdo a la orientación que cursan. En esta oportunidad, uno de los grupos de Industrias de Proceso, decidió encaminar el suyo, hacia la producción de alimentos dulces para celíacos.

Los alumnos Marcela Pereyra y Gastón Arce, a quienes acompañó el profesor Gabriel Martín indicaron que “el proyecto debe tratar de solucionar un problema social. Se nos ocurrió tratar el tema de la celiaquía, por el hecho de que para nosotros era una enfermedad nueva, que cada vez más afectaba a la población, el año pasado tuvo más difusión y se abrió en nuestra ciudad la filial”.

El profesor dijo que “el año pasado habíamos comenzado el proyecto, con otra profesora, bioquímica, Claudia Giardino. En el colegio tenemos un molino harinero de laboratorio y a su vez, a través de una casa de cereales obtuvimos una clase de trigo llamado sarraceno o alforfón, de origen chino, que en esta zona no se consigue porque se cultiva en Santa Fe y Córdoba y no contiene gluten, que es lo que los celíacos no pueden consumir”.

Cosas dulces

Los chicos señalaron que “en un principio comenzamos con la preparación de la masa para prepizzas y después pensamos en algo más vendible como las galletitas, porque lo único que tienen los celíacos en el mercado son las galletitas de arroz, lo que queríamos es que ellos tuvieran una gama más amplia de alimentos dulces. Nuestra idea es la de montar una fábrica que produjera todos alimentos para celíacos, siempre trabajados con harina de trigo sarraceno, por que no tiene gluten”.

Otra de la particularidades del proyecto es que “como la harina no tiene gluten al hornearlo no se leva, entonces le agregaríamos polvo de hornear y para reemplazar lo que no tiene, le pondríamos un núcleo vitamínico, que hay en el colegio. Pensamos además en una línea de producción destinada para toda la provincia de Buenos Aires. Se estima que una cada cien personas son celíacas, aunque hay muchas personas que no lo saben. Pretendemos con esto que se difunda más la enfermedad porque los síntomas son muy comunes, como la diarrea y se pueden confundir con otra patología. La celiaquía es intolerancia al gluten, no se absorbe en el instestino delgado y se destruye la flora intestinal”.

Gabriel Martín agregó que el proyecto recién está en sus comienzos “en la escuela se fabricaría desde la molienda de la harina, hasta las galletitas. Tenemos un convenio con la Chacra Experimental de Barrow quien nos asesora y hacen los controles de calidad”, finalizó.

Fuente: http://www.lavozdelpueblo.com.ar/diario/2007-05-23/La_Ciudad/19538.htm