Los celíacos madrileños reclaman una subvención de 300 euros para comprar productos sin gluten

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La Asociación de Celíacos de Madrid (ACM) reclama al Gobierno de la Comunidad de Madrid una subvención de unos 300 euros al año para comprar productos sin gluten, únicos alimentos que toleran los afectados por esta enfermedad, y denunció que existen todavía comedores escolares en la región que incumplen con la normativa de incluir menús sin esta proteína.Los celiacos madrileños pretenden recibir esta ayuda para llevar a cabo el único tratamiento que pueden prescribir los médicos, que no es otro que una dieta sin gluten. Un madrileño sano se gasta en la compra mensual de alimentos aproximadamente 139 euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), mientras que un ciudadano celíaco se gasta alrededor de 300 euros al mes en su alimentación.

Para un celíaco hacer la compra en Madrid supone hacer un “gran desembolso” económico. Por ejemplo, un paquete de galletas de trigo cuesta aproximadamente un euro, pero el precio de un paquete sin gluten sube hasta los 4,50 euros, y así en todos los productos, según datos de la ACM.

Por ello, la directora de la ACM, Manuela Márquez, solicitó en una rueda de prensa en la que estuvo acompañada por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, una ayuda económica al Gobierno regional “para afrontar el elevado coste de estos productos específicos”, una iniciativa que ya se está llevando a cabo en otras comunidades del país.

Por otro lado, Márquez denunció que, a pesar de que el año pasado entró en vigor la normativa de comedores escolares, por la que se debe incluir menús sin gluten en los colegios públicos, la asociación ha detectado centros que “a día de hoy incumplen la normativa”. “Si se cumpliera la ley en todos los centros, se facilitaría la vida a las familias afectadas y los niños no se sentirían discriminados”, aseguró.

Según el nivel de prevalencia de la enfermedad (1 por cada 100 individuos), en la Comunidad de Madrid hay aproximadamente unos 50.000 celíacos, de los que sólo el 10% está actualmente diagnosticado. La intolerancia al gluten produce en las personas una lesión severa en el intestino delgado, produciendo una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos.

ETIQUETADO

La ACM también presentó el Informe de Vigilancia Tecnológica sobre los Métodos Analíticos de Detección de Gluten, en el que se realizó una recogida de 200 muestras de alimentos: en 14 productos especiales sin gluten, 15 productos infantiles, 102 productos alimenticios que aparecen en la lista de alimentos sin gluten y 69 productos distintos a los anteriores para comprobar su ausencia de gluten.

De todos los alimentos analizados, se detectó gluten en el 3,5%, y sólo el 1% superó los 20 miligramos de gluten por kilo de producto, que es el máximo permitido. La directora de la asociación indicó que en la actualidad “el etiquetado tiene una mayor garantía y seguridad para el celiaco que en los años 90, fecha en la que comenzaron estos estudios”.

Por su parte, Canalda apeló a la responsabilidad social corporativa para que las propias empresas, a expensas de una legislación que lo imponga, anuncien en su etiquetado sus niveles de gluten. Asimismo, afirmó que cada vez son menos los colegios que no ofrecen el menú para celíacos y mostró su disposición a que los colegios concertados también incluyan estos tipos de comida.

El Defensor del Menor dijo que las familias con niños celíacos deben dirigirse a su oficina para que puedan ser atendidas de “manera individualizada”. “Nosotros queremos tratar este tema de manera individualizada, especial en cada caso, y ayudar a los menores celíacos para que tengan una vida completamente normal”, señaló.

fuente: http://www.madridpress.com/content/view/26040/

Asociaciones Celiacas del Mundo

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Aquí el listado de asociaciones celiacas del mundo (hasta donde consegui de varios sitios)

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¿qué puedo comer?

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La celiaquía es la enfermedad que sufre el individuo que tiene intolerancia a determinadas proteínas, llamadas prolaminas, contenidas en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (conocidos como TACC) y que forman el gluten en el amasado de sus harinas.
Al consumir cualquier preparación que tenga en su composición alguno de estos cereales o de sus derivados, el celíaco sufre una atrofia de la mucosa intestinal, que lo lleva a no poder absorber los nutrientes de los alimentos.

Hasta el momento, la celiaquía no tiene cura y la única forma de evitar el daño es dejar de consumir estos cuatro cereales y cualquier alimento que los contenga.
La dieta debe seguirse estrictamente y durante toda la vida, ya que la ingestión de pequeñas cantidades de gluten puede producir lesiones que no siempre van acompañadas de síntomas.
Se puede comer gran cantidad de alimentos, en distintas preparaciones, teniendo un poco de astucia y algunos conocimientos.

En primer lugar, existen algunos alimentos que con seguridad no tienen proteínas tóxicas. Ellos son: leches, huevos, carnes, hortalizas, legumbres no enlatadas, frutas frescas, frutas secas (nueces, almendras, maníes, avellanas, castañas), frutas desecadas (ciruelas, damascos, orejones, pasas de uva), arroz, azúcar, sal, aceites, vinagre, crema, manteca, margarina, gaseosas, vinos, sidra, champagne, congelados o enlatados de verduras, carnes rojas o blancas o mariscos (sin salsas, rebozados, ni aderezos), aceitunas al natural (sin relleno).

En cuanto a los alimentos industrializados, es difícil saber si no contienen derivados de TACC, ya que en muchos casos se usan como espesantes o estabilizantes y no siempre están indicados en las etiquetas.

La Asociación Celíaca Argentina (ACELA) publica periódicamente un listado de alimentos aptos, que todos los celíacos deberían conocer y mantener actualizado.

Existe un símbolo internacional que indica que un producto es apto para celíacos, pero es necesario confirmarlo con la lista de ACELA, ya que a veces las empresas lo colocan de buena fe porque ellas no utilizan TACC, pero no saben que alguna de sus materias primas, sí los contiene.

Finalmente, en el comercio hay productos elaborados especialmente para celíacos, a partir de almidón de maíz, fécula de papa, almidón de tapioca y almidón de arroz.
Con todo este material y un poco de imaginación, se puede mantener una dieta saludable, completa, variada y adecuada a las necesidades individuales.

Algunos consejos para preparar alimentos:

Como la harina de trigo está totalmente vedada, en la elaboración del pan casero o de amasados, se la puede reemplazar por una combinación de dos o tres harinas gruesas distintas, logrando así una textura más uniforme. Se utiliza, por ejemplo: 60% de harina de arroz y 40% de fécula de maíz, o 45% de harina de arroz, 30% de fécula de maíz y 25% de fécula de mandioca. Es importante tener en cuenta que al cocinarlas, el tiempo de horneado debe ser un poco más prolongado y lento. También, que hará falta más levadura para obtener el mismo levado que cuando se utiliza harina de trigo. Por cada taza de harina gruesa, se debe utilizar dos y media cucharadas de polvo de hornear.

Para sustituir el pan rallado en la preparación de milanesas y croquetas, se tritura copos de maíz, sin azúcar.
Si queremos preparar salsa Bechamel reemplazamos la harina de trigo por almidón de maíz. Esto también es válido para espesar salsas y fondos de cocción.
En un restaurante se puede pedir carne, pollo o pescado, sin salsas cuyo contenido no conocemos, ensaladas, verduras a la plancha o al vapor, arroz blanco y frutas frescas, que siempre existen en el menú.
No se deben freír alimentos sin gluten en aceite donde se hayan freído productos con gluten, ya que se contaminarían.
Es conveniente llevar siempre alguna galleta sin gluten o algún otro producto adecuado cuando se va a estar muchas horas fuera de casa, ya que nunca se sabe si en el momento de sentir hambre, se podrá encontrar algún alimento apto.

Y un último consejito, recordar la frase del escritor latino Terencio (185 A.C.): Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar de actitud. No podemos cambiar la enfermedad, entonces tenemos que aprender a vivir con ella. Y esto significa: aprender a comer otra vez, conocer y apreciar nuevas preparaciones, encontrar las que más nos gustan y… seguir felices por la vida, que hay mucho por disfrutar.

Mónica Coqueugniot
Nutricionista Jumbo

Fuente: http://www.jumbo.com.ar/jumbomas/nutricionista_b.jsp

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